Psicología adultos

La autoestima
Como mejorar la autoestima

Hoy en día se habla mucho de autoestima y se han publicado una enorme cantidad de libros y artículos científicos sobre el tema.  Todos hemos oído decir que la carencia de autoestima produce muchos problemas y nos hace muy vulnerables a una serie de trastornos psicológicos como la depresión y la ansiedad.

Pero ¿qué es en realidad la autoestima?

La autoestima la conforman básicamente dos factores.  En primer lugar es la convicción basada en mi experiencia, de que "soy valioso" y, por lo tanto, me merezco satisfacer mis necesidades vitales y a ser feliz y que "soy capaz" y, por lo tanto, apto para afrontar adecuadamente los desafíos básicos de la vida.

La persona que se siente competente tiene control sobre su propia vida, adopta una conducta activa y no le asusta tomar decisiones y responsabilizarse de ellas, porque está convencida de que puede conseguir lo que se proponga.  En cambio, la persona que se siente incompetente se convierte en espectador pasivo de la vida y de esta manera en una víctima de los acontecimientos.

Más difícil de comprender es el otro componente de la autoestima.  Se trata de un sentimiento íntimo de valor e importancia como ser humano, independientemente de mis logros o capacidades.

La importancia de la autoestima radica precisamente en que una buena autoestima genera un ciclo de conductas autopotenciadoras, mientras que una autoestima deficiente genera un ciclo de conductas autodestructoras.  Se puede decir que nuestra autoestima repercute  directamente sobre nuestra capacidad para ser felices.

Amor o dependencia

Amor o dependencia son dos sentimientos en realidad muy diferentes y en cambio hay muchas personas que los confunden.  Por esto creo que es importante aclarar los dos conceptos:

  • Dos personas que se quieren de verdad son capaces de estar solas, sin sentir una carencia afectiva o un vacío.  Si hay amor, naturalmente que nos da miedo perder al otro, pero cuando hay dependencia este miedo se manifiesta de forma constante.

  • En el amor no existen celos infundados, en la dependencia son normales los celos irracionales o incontrolados.

  • En el amor la autoestima se fortalece, en la dependencia los sentimientos de inseguridad crecen como la espuma.

  • En el amor puedo seguir siendo "yo" con mis intereses, gustos y necesidades.  En la dependencia el "yo" se desvanece.  Se da una sobreadaptación a los gustos del otro hasta perder la propia esencia.

  • En el amor hay alegría, en la dependencia hay tristeza y estrés.​​

 

CAUSAS DE LA DEPENDENCIA

 

  • Aparece en personas hedonistas que no son capaces  de soportar lo desagradable.

  • Son personas que tienen una baja tolerancia a la frustración, ya que no aceptan que en la vida existen los duelos, las pérdidas y que todo no gira en torno a ellas.

  • Poseen sentimientos de vulnerabilidad o incapacidad frente a los retos de la vida.

  • Suelen tener una baja autoestima.

 

COMO AUMENTAR LA AUTOESTIMA

  • Valorar las propias virtudes y capacidades.

  • Rechazar la autocrítica.

  • Mostrarse indiferente a los ataques de los demás.

  • Proponerse retos asequibles y premiarse cuando se alcanzan.

  • Tomar decisiones sin contar con el apoyo de nadie.

  • No pensar en lo que estarán pensando los demás.

Parto de la base  de que autoestima es sentirse capaz y valioso.  Esto significa que, si queremos mejorar nuestra autoestima, tendremos que mejorar los sentimientos de competencia así como convencernos de que nos merecemos ser felices.

Éstas son las cosas que nos ayudarán a mejorar nuestro sentimiento de competencia o capacidad:

  • Aprender a establecer y lograr objetivos personales significativos.

  • Aprender a resolver los problemas que nos plantea la vida.

  • Obtener pruebas de mi influencia en el mundo.  Esto se consigue actuando de forma autónoma y comprobando que mis actos tienen consecuencias en la marcha del mundo.

  • Lo importante es actuar por iniciativa propia, en lugar de reaccionar pasivamente como espectador o víctima de los estímulos y circunstancias de la vida.

  • Como último hay que ser consciente de que la persona que toma sus propias decisiones tiene derecho a equivocarse.  Es importante utilizar los errores para aprender de ellos, en lugar de criticarnos.

Éstas son las cosas que nos ayudarán a valorarnos más y a convencernos de que merecemos ser felices:

 

  • Entrenar la autonomía.  Se trata de actuar en base a creencias y valores propios, en lugar de estar pendientes de la aprobación de los demás.

  • Ser asertivos:  Aprender a defender mis derechos, respetando los de los demás.

  • Ser coherente:  Vivir fundamentalmente de acuerdo con mi escala de valores, porque esto me permitirá valorarme a mi mismo.

  • Como último también nos ayudará recibir de vez en cuando la valoración positiva de los demás.  Esto es importante sobre todo en el niño.  Si los adultos que le rodean le tratan como alguien valioso y merecedor de cariño, este niño aprenderá a respetarse a si mismo, a pesar de sus errores y limitaciones y se sentirá con derecho a ser feliz y de lograr los objetivos que desea para su vida.

El sufrimiento del perfeccionista

El perfeccionista tiene una enorme desventaja en comparación con los demás y es que sólo se permite un tipo de resultado:  El éxito.

Pero todos sabemos que, cuando estamos aprendiendo algo nuevo, lo lógico es que no nos salga bien al principio, pero que a base de probarlo podremos lograr nuestro objetivo.  Sin embargo, el perfeccionista no se permite un solo error y por esto, a menudo ni siquiera está dispuesto a probar algo nuevo, si existe la más remota posibilidad de fracasar.  Es además terriblemente exigente consigo mismo y ante el más mínimo error se critica duramente haciendo que se tambalee con mucha facilidad su autoestima.

Su otro problema es que piensa que todo el mundo está pendiente de si lo hace bien o mal.  Necesita la aprobación de los demás y esto lo hace sentir inseguro ante cualquier actividad que no controle al 100%.  Al tener una necesidad exagerada en obtener el éxito absoluto en todo lo que se proponga, se suele crear un enorme estrés, incluso en situaciones de poca importancia.  También le cuesta comenzar cualquier actividad, porque necesita que las condiciones para hacerlo sean las idóneas.

Pobre perfeccionista, su  miedo al fracaso lo paraliza.  No se ha dado cuenta que es precisamente de los errores de lo que más aprendemos.  No sabe que en realidad el fracaso nos enseña mucho más que el éxito.

 

© 2020 Dagmar Hofert

Dagmar Hofert

Psicóloga sanitaria col. nº 11699

(+34) 651 88 11 66

dhofert@centremedicalella.com

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